Soy graduada en Terapia Ocupacional y certificada en Integración Sensorial. Has llegado a un blog que con dedicación y cariño he construido para ser leído por padres, madres, docentes y todos aquellos que interactúen con niños. Encontrarás textos amorosamente redactados para transmitir mensajes conducentes a sensibilizar e inspirar; mi deseo es que tu viaje a través de estas líneas trascienda e impacte tu ser y tu hacer frente a los niños que le dan color a tu vida.
jueves, 18 de febrero de 2021
martes, 2 de febrero de 2021
martes, 15 de diciembre de 2020
miércoles, 25 de noviembre de 2020
EL RETO
Papá:
Si no obedezco,
¿por qué me pegas?,
si no hago lo indicado,
¿por qué me insultas?
Mamá:
Si me equivoco,
¿por qué con tu mirada me
agredes?;
si no te sigo,
¿por qué me ofendes?
¿Acaso el golpe corrige?,
¿quizás el insulto confronta?,
¿será que la agresión construye?,
¿tal vez la ofensa direcciona?
Si corregir, confrontar,
construir y direccionar
son tus metas al educar,
de esa forma no lo vas a lograr.
El golpe me envenena,
el insulto me hiere,
la agresión me duele,
y la ofensa me lastima.
El reto será:
con la palabra confrontar,
con el análisis direccionar,
con el fluir de la natural
consecuencia corregir,
y con el ejemplo construir,
Para siempre tener:
Un espejo que modele,
una ruta que inspire,
una realidad que confronte,
y un proceso que construya
-VIVIANA ZULUAGA-
martes, 24 de noviembre de 2020
viernes, 6 de noviembre de 2020
INTEGRIDAD
LA COHERENCIA ES FUNDAMENTAL EN LOS PADRES PARA TENER CREDIBILIDAD FRENTE A SUS HIJOS.
Para este texto consideraré al -ser- como el conjunto
de varias áreas: cuerpo, emociones, razón, voluntad y espíritu, las cuales se
expresan a través de palabras, acciones, sentimientos, pensamientos y
reacciones.
La comunión entre cada área del -ser- es compleja y
hermosa, demanda conexión entre cada una, diálogo entre todas y acuerdos que honren
la verdad y la coherencia; esta comunión pone al ser en una situación no siempre
agradable, lo ubica entre desacuerdos, también entre deseos no aceptados por la
totalidad del ser, sin embargo, representa una oportunidad para ejercer
gobierno sobre sí mismo, tomar decisiones honestas y crecer en integridad. Esta
comunión demanda contemplación, reflexión, diálogo intrapersonal, motivación
para -ser uno- y diligencia para serlo, es complejo este proceso porque
requiere sujeción de unas áreas a otras, y a la vez es hermoso porque sus
frutos son idóneos, saludables y promotores de transformación en el entorno. La
unidad entre cada área del ser y entre cada expresión de éste da lugar a una
comunión entre sí, que junto con la motivación para -ser coherente- conduce a un
actuar íntegro.
Ser consciente del -ser- y -saber ser- constituye una
responsabilidad al ejercer el rol de padre, el rol de madre, o el rol de
cuidador. Diariamente los padres
proyectan lo que -son- a sus hijos y les enseñan a -ser- a través de cada
palabra, silencio, reacción, conducta, hábito y expresión, todos los días le
dan forma al -ser- de sus hijos. La
integridad es el mejor ejemplo, si los hijos pueden decir: -mis padres hacen lo
que dicen, cumplen lo que prometen y su palabra es suficiente-, significa que
hay credibilidad, creen en sus padres, lo cual es fundamental para una buena
relación entre padres e hijos. La incredulidad de los hijos hacia sus padres da
lugar a la apatía, desobediencia y rebeldía, es menester un trabajo
intrapersonal por parte de los padres para inspirar en sus hijos credibilidad,
confianza y verdad; inspiración que promoverá en cada hijo una mejor relación
consigo mismo, con sus padres, con otras figuras de autoridad y con sus pares.
Cuando la educación que los padres brindan a sus hijos
es respaldada por un ambiente de sinceridad y coherencia, entonces, el respeto
y la confianza de los hijos hacia sus padres serán protagonistas. El ejemplo guarda un mensaje de integridad claro y contundente, le da fuerza a
la palabra, autoridad a la instrucción y determinación a cada decisión tomada
en el ejercicio del rol de padres, en esto es indispensable meditar cuando preocupa
la desobediencia, indiferencia e irrespeto de los hijos.
Si la integridad es una columna en la vida de los padres, los hijos
serán instados a asumirla como principio de vida. Amarán la coherencia entre el ser y el hacer,
entre decir y actuar, y entre pensar y proceder.
VIVIANA ZULUAGA
martes, 6 de octubre de 2020
Movimiento
Queridos padres, queridos profes: Moverme, despierta conexiones; moverme activa percepciones, moverme conecta mis neuronas, al moverme, mejo...
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Los padres dejan huella en el desempeño de los roles presentes y futuros de sus hijos. Toda actividad demanda un desarrollo previo de ...
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Déjame jugar, no juego para molestar; déjame jugar, es mi forma de hablar. Déjame jugar, amo lo que allí sucede; déjame jugar, a mi ...




